Robe, NO descanse en paz
Quien no admira o ha admirado a Kurt Cobain, Jim Morrison, Jimi Hendrix…
No estoy comparando, pero me acaba de venir un flash, que Robe se podría haber bajado del camino de la vida hace años, cuando navegaba entre excesos y sus letras eran aún más minoritarias que ahora y sus seguidores no éramos más que un puñado de jóvenes inconformistas. Si lo hubiera hecho seria, creo yo, un mito del rock nacional y todos los que ahora le queremos, lo admiraríamos más aun, llevaríamos camisetas, se escribirían libros y discos recopilatorios a ‘cascoporro’.
Pero por suerte, Robe se quedó, redirigió su vida hacía la música y, por lo que dicen, a nivel personal, se asentó también.
Y digo por suerte, porque, sí, ahora sería un mito, más reconocido, quizás, pero no nos habría hecho sentir lo que me pasó hace unos días.
Yo me levanté, como cada día, seguí mi rutina y me puse en marcha. De repente! Me llegó la noticia «Extremoduro hace gira en 2 meses», el corazón se me disparó, empecé a buscar información, poco a poco las página web oficial del grupo lo público (seguía sin creérmelo), las webs especializadas se hacían eco (seguía sin creérmelo), twitter echaba humo, la gente estaba alborotado, pero…seguía sin creerlo. Pero, ¿por qué?, si hace 4 años que no ruedan y nos dijeron que este año no iban a salir hasta que no presentar el nuevo disco!
Pero si, era cierto, es más!, en menos de una semana podríamos comprar las entradas.
Me puse nervioso durante esos días, pensaba, igual algún virus informático llamado «robando perchas del hotel» está jugando con nuestras ganas de verles.
Pero no, “Robando perchas del hotel” es el verdadero nombre de la gira de Extremoduro, increíble!. Llego el día, fui a por ellas y tras una corta espera, allí las tenía en mis manos …las entradas de Extremo!!!.
Cuando las cogí, no podía parar de sonreír, me sentía…no se…emocionado!
Y por eso, por hacerme sentir todos estos sentimientos, por haberme acompañado en mi camino y haber conseguido los dos no apearnos, hoy me ha venido a la cabeza, de que me alegro de que estemos vivos, y por eso digo, Roberto Iniesta, NO descanse en paz.
